En España, el enfoque regulatorio ante el juego excesivo no se centra en “castigar” a la persona jugadora, sino en prevenir daños, reducir riesgos y activar medidas de protección. En otras palabras: cuando el juego empieza a dejar de ser ocio, el sistema busca que existan frenos (límites, controles y barreras de acceso) y salidas (autoprohibición, información clara y recursos de ayuda) para volver a una relación saludable con el juego.Este artículo explica, de forma práctica y fiel a los princip [...]